Tettamanti defendió que el precio del gas surja de la competencia

Lunes, 22 de Junio de 2026

 

La secretaria de Energía de la Nación, María Tettamanti, ratificó el rumbo de la política energética del Gobierno y defendió el avance hacia un esquema con mayor protagonismo privado en el mercado del gas.

Ante empresarios, transportistas, distribuidoras, productores y referentes del sector, la funcionaria sostuvo que el sistema energético argentino atraviesa una etapa de transición. El objetivo oficial es dejar atrás un modelo de intervención directa del Estado en la comercialización de la energía y avanzar hacia un esquema en el que las decisiones de compra, venta y contratación sean tomadas por el mercado.

La exposición se realizó durante la apertura del evento Midstream & Gas Day, organizado por Econojournal en el Club Hípico Alemán, en los bosques de Palermo.

Tettamanti planteó que, desde el punto de vista físico, el sistema llega al invierno con condiciones similares a las del año pasado. Según explicó, se mantiene la misma capacidad de transporte, la misma disponibilidad de gas y la misma cantidad de barcos de GNL para regasificar.

La diferencia, remarcó, está en la forma de gestionar la comercialización. Para la funcionaria, el cambio central pasa por avanzar hacia una comercialización privada, con reglas claras y con actores que planifiquen sus necesidades de abastecimiento con mayor anticipación.

En ese marco, sostuvo que el sistema energético debe ser más eficiente y que esa eficiencia se alcanza cuando los precios reflejan los costos reales. A partir de esa señal, las empresas pueden definir cuánto comprar, cuánto consumir y cómo organizar sus decisiones de inversión.

Tettamanti también marcó cuál debería ser el rol del Estado en esta nueva etapa. Según afirmó, la función estatal debe concentrarse en garantizar el cumplimiento de las normas, mientras que el sector privado debe operar dentro de esas reglas y asumir las decisiones comerciales.

La secretaria insistió en que la energía no puede gestionarse con una lógica de corto plazo. En ese sentido, señaló que las reglas para el próximo año ya están definidas y que las empresas deben comenzar a actuar en función de ese marco.

Uno de los puntos centrales de la presentación fue la importación de Gas Natural Licuado, una herramienta que sigue siendo clave para reforzar el abastecimiento durante los meses de mayor demanda invernal.

Tettamanti cuestionó los esquemas históricos de subsidios aplicados a la importación y regasificación de GNL. Según planteó, cuando el Estado subsidia esos costos, no queda claro quién los paga y se generan señales económicas distorsionadas para el sistema.

La funcionaria sostuvo que el desafío es que los distintos actores del mercado puedan ver esas señales de precios y tomar decisiones según su situación particular. Para el Gobierno, esa transparencia resulta necesaria para ordenar la contratación de gas y mejorar la eficiencia del abastecimiento.

En ese punto, también destacó la competitividad de los recursos energéticos argentinos y sostuvo que la energía del país cuenta con condiciones favorables para consolidar su crecimiento.

Otro de los mensajes más fuertes estuvo dirigido a distribuidoras, industrias y grandes consumidores. Tettamanti señaló que todos los sectores vinculados al gas deberán planificar sus compras y contractualizar con anticipación si quieren acceder a mejores precios y mayor seguridad de suministro.

La secretaria explicó que el Gobierno debe garantizar que exista oferta suficiente para atender la demanda local, pero remarcó que esa demanda debe ser contratada por los propios actores del mercado.

Desde esa mirada, el abastecimiento futuro ya no dependerá únicamente de la disponibilidad física del recurso, sino también de la capacidad de empresas y consumidores para anticiparse, contratar y gestionar sus necesidades energéticas.

En relación con la formación de precios, Tettamanti dejó una definición central: el precio del gas debe surgir de la competencia y no ser fijado por el Estado.

La funcionaria también se refirió al rol de las distribuidoras dentro del nuevo marco regulatorio. Según indicó, las empresas cuentan con mayor previsibilidad para pensar más allá del abastecimiento residencial y avanzar en nuevos negocios vinculados al segmento industrial.

En esa línea, sostuvo que las licenciatarias ya conocen sus derechos y obligaciones, y que disponen de herramientas para planificar con anticipación las próximas temporadas de alta demanda.

También recordó que las distribuidoras tienen la responsabilidad de ejecutar restricciones de suministro cuando el sistema así lo determina.

Respecto de los usuarios residenciales, Tettamanti aseguró que la Secretaría de Energía trabaja para reducir los fuertes saltos estacionales que históricamente impactaron en las facturas de energía.

La intención oficial es construir esquemas más previsibles para los hogares, con facturas más estables y con menor variación entre los distintos momentos del año. Para eso, el Gobierno busca que las diferencias se reflejen con mayor periodicidad y menor estacionalidad.

Otro de los temas sensibles de la exposición fue el abastecimiento a estaciones de GNC e industrias, especialmente ante eventuales interrupciones durante los meses de invierno.

Tettamanti recordó que los contratos de GNC fueron históricamente interrumpibles y que esa condición sigue vigente. Por eso, planteó que quienes busquen mayor seguridad de abastecimiento deberán comenzar a gestionar contratos firmes.

Según la funcionaria, las estaciones de GNC y las industrias que no quieran sufrir interrupciones deberán coordinar con transportistas y distribuidoras para contar con mayor firmeza en los próximos inviernos.

El mensaje de la Secretaría de Energía apunta a consolidar un mercado gasífero con más contratación privada, mayor previsibilidad regulatoria y precios definidos por competencia.

Con Vaca Muerta en expansión, la discusión del sector queda centrada en cómo organizar la comercialización, ampliar la infraestructura, sostener el abastecimiento interno y generar condiciones para atraer nuevas inversiones.