Enarsa se retira y le abre un negocio a los privados para importar GNL

Miércoles, 4 de Febrero de 2026

El Gobierno Nacional dispuso que un operador privado pase a cumplir el rol que hasta ahora sostenía Energía Argentina S.A. (Enarsa) como comprador e intermediario de Gas Natural Licuado (GNL), para los meses picos de invierno.

La decisión apunta a modificar una pieza sensible del sistema energético, porque el GNL se usa para cubrir picos de consumo cuando la oferta local y el transporte no alcanzan.
El cambio quedó formalizado a través del Decreto de Necesidad y Urgencia 49/2026, publicado en Boletín Oficial, y marca dos cosas: primero, el retiro del Estado en un tema clave como es este y, segundo, la ineficiencia del Gobierno Nacional para concluir el Gasoducto Perito Moreno (ex Néstor Kirchner) y así autoabastecernos con la producción propia de Vaca Muerta. En dos años no pudo ni quiso avanzar en nada, retirándose las empresas contratada alegando deudas por las obras ya hechas.

La importación de GNL, ahora, caerá en manos de un comercializador y que será adjudicado de acuerdo al precio que presente en el abastecimiento, regasificación y distribución del gas hasta el nodo de regasificación que se encuentra en la ciudad de Escobar, provincia de Buenos Aires.

Con esta apertura al sector privado, el Gobierno no tendrá que desembolsar dinero y lo hará el privado. Ese gas se deberá abonar entre privados (léase Distribuidoras al comercializador), y seguro al precio de mercado, el cual será trasladado a la boleta final del usuario residencial, comercial o industrial.

De esta forma, el Gobierno no quiere incurrir en el papelón del año pasado que por ahorrar en la importación de uno o dos barcos de GNL, la ciudad de Mar del Plata, por ejemplo, se quedó sin gas natural, como nunca había ocurrido en la historia argentina.

La medida también busca concentrar la operatoria. Según el texto, la comercialización quedará en manos de un único operador privado, surgido de un procedimiento competitivo. El adjudicatario deberá encargarse de una cadena completa de tareas: comprar cargamentos, coordinar la logística de los buques metaneros e inyectar el gas al sistema para abastecer distribuidoras y centrales térmicas.

Durante el 2025 se importaron unos 25 barcos de GNL en total, y este año podría estar en la misma cantidad. Lo único distinto es ver si algún comercializador amigo se hará cargo del pingue negocio. Veremos.