El Gobierno busca recortar subsidios al gas y redefinir la zona fría
Jueves, 7 de Mayo de 2026
El Gobierno nacional envió a la Cámara de Diputados un proyecto de ley para recortar subsidios al gas y redefinir el alcance del régimen de zona fría. La iniciativa apunta a reducir el gasto público, focalizar los beneficios y avanzar hacia un sistema energético con menor nivel de subsidios.
El texto, firmado por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, plantea una reestructuración integral del esquema vigente, con impacto directo sobre la forma en que se asignan los beneficios tarifarios.
Uno de los principales ejes del proyecto es acotar el alcance geográfico del régimen de zona fría, que había sido ampliado en 2021 durante el gobierno de Alberto Fernández. Hasta esa modificación, el beneficio —que implica una reducción del 50% en la tarifa— estaba concentrado en la Patagonia, la región de la Puna y el departamento mendocino de Malargüe.
Con la ampliación de 2021 se incorporaron provincias y municipios con climas templados o templado-fríos, lo que elevó de manera significativa el número de usuarios alcanzados. Desde el Ejecutivo sostienen que esa expansión “desnaturalizó el sistema” al incluir zonas que no presentan condiciones climáticas equivalentes y al incrementar el costo fiscal del régimen.
El proyecto también propone incorporar criterios socioeconómicos para definir quiénes podrán acceder a los subsidios. Para ello, articula el régimen de zona fría con el esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), con el objetivo de dirigir la asistencia hacia los hogares que realmente lo necesiten.
Según la iniciativa, se mantendría el beneficio pleno del 50% para las regiones históricamente contempladas, como la Patagonia. En cambio, en las zonas incorporadas desde 2021, el acceso al subsidio dependerá del nivel de ingresos del hogar.
Podrán recibir el beneficio quienes tengan ingresos familiares iguales o inferiores a tres Canastas Básicas Totales para un hogar tipo, de acuerdo con los datos del INDEC. El texto también contempla casos especiales, como beneficiarios de programas sociales o excombatientes.
El Gobierno fundamenta la medida en la necesidad de garantizar criterios de equidad, eficiencia y responsabilidad fiscal. En esa línea, busca dejar atrás un esquema de subsidios generalizados y avanzar hacia un modelo más focalizado.
Otro cambio relevante es que los subsidios se aplicarían exclusivamente sobre el precio del gas. De esta manera, quedarían excluidos los componentes vinculados a distribuidoras y subdistribuidoras, lo que modifica la estructura actual de la tarifa.
La iniciativa también incluye cambios en materia de hidrocarburos. El proyecto propone derogar regímenes de promoción para la producción de petróleo y gas, entre ellos decretos que otorgaban beneficios a la inversión y al acceso a divisas para proyectos del sector.
De todos modos, el texto aclara que se respetarán los derechos adquiridos por los proyectos ya aprobados. En paralelo, se prorroga hasta 2045 la exención de gravámenes para energías renovables, incluyendo fuentes como la eólica, solar, biomasa y biogás.
La propuesta marca un cambio de rumbo en la política energética, con el objetivo de pasar de un esquema de fuerte intervención estatal a otro en el que las señales de precios tengan mayor protagonismo.
El proyecto llega en un contexto de tensión por las tarifas y por el impacto de factores internacionales, como el conflicto en Medio Oriente, que presionan sobre los costos energéticos.
Si avanza en el Congreso, la reforma implicará un rediseño profundo del sistema de subsidios al gas en la Argentina, con impacto directo en millones de usuarios de todo el país.


