Vaca Muerta aparece como eje de la integración gasífera regional
Jueves, 25 de Junio de 2026
Un informe técnico elaborado por la International Gas Union, ARPEL y la Organización Latinoamericana de Energía identificó a Vaca Muerta como un eje potencial para la integración gasífera del Cono Sur.
El documento señala que el shale neuquino reúne reservas suficientes para abastecer la demanda combinada de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile y Uruguay durante un período estimado de entre 45 y 124 años, según la metodología utilizada.
El consumo conjunto de esos cinco países alcanzó cerca de 90.000 millones de metros cúbicos en 2024. En ese contexto, el informe plantea que el desarrollo de Vaca Muerta, junto con proyectos convencionales costa afuera, puede habilitar una nueva etapa de integración energética regional.
La producción no convencional argentina mostró un crecimiento sostenido durante la última década. Pasó de 17 millones de metros cúbicos diarios en 2015 a 90 millones en 2025, compensando la caída de la producción convencional y superando una restricción histórica para contar con gas exportable.
El informe también destaca el avance de los proyectos de Gas Natural Licuado argentino, impulsados por decisiones de inversión tomadas entre 2025 y 2026.
Entre esas iniciativas se encuentra Southern Energy FLNG, integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. El proyecto aprobó sus dos primeras fases, con una capacidad conjunta de 5,95 millones de toneladas anuales.
En paralelo, YPF, Eni y XRG, vinculada a ADNOC, firmaron en febrero de 2026 un acuerdo de desarrollo conjunto para Argentina LNG. Ese proyecto prevé una capacidad inicial de 12 millones de toneladas anuales.
Según el IAPG, los desarrollos de GNL en construcción o planificación requerirán cerca de 100 millones de metros cúbicos diarios de gas natural.
Brasil aparece como uno de los principales destinos potenciales para el gas argentino. En noviembre de 2024, el país firmó un memorándum de entendimiento con Argentina para evaluar rutas de abastecimiento.
Una de las alternativas analizadas es el corredor de Uruguaiana, que requiere completar 590 kilómetros de gasoducto hacia Porto Alegre.
El precio también aparece como un factor de competitividad. Según el informe, el precio mayorista argentino, inferior a cuatro dólares por MMBtu en 2025, resultaba competitivo frente a los valores del mercado brasileño, cercanos a diez dólares.
Chile es otro mercado relevante dentro del esquema regional. El gas neuquino se posiciona allí como una herramienta para sustituir carbón en el norte del país.
El estudio estima una demanda potencial de 14,7 millones de metros cúbicos diarios para reemplazar generación térmica. Además, remarca que la infraestructura existente permitiría exportaciones de hasta 30 millones de metros cúbicos diarios.
Bolivia, en tanto, atraviesa una etapa de reconversión dentro del mercado gasífero regional. Su producción cayó de 60 millones de metros cúbicos diarios en 2015 a 28 millones en 2025, lo que modificó su rol histórico como exportador.
En ese nuevo escenario, el país comenzó a posicionarse como operador logístico. El 1 de abril de 2025, gas argentino transitó por primera vez por territorio boliviano hacia Brasil bajo un esquema de peaje habilitado por el Decreto Supremo 5260/2024, utilizando infraestructura ociosa.
El informe cuantifica en más de US$ 10.000 millones las inversiones necesarias para ampliar y construir gasoductos orientados a la integración regional.
La ruta hacia Brasil por Uruguaiana demandaría alrededor de US$ 4.500 millones, de los cuales US$ 2.500 millones corresponderían al tramo argentino.
Para avanzar con esas obras, el estudio advierte que será necesario asegurar contratos firmes de largo plazo, capaces de respaldar el financiamiento de la infraestructura.
El documento también analiza el impacto de la volatilidad internacional del GNL. Durante el invierno de 2024, Argentina exportó gas a Uruguay a US$ 16 por MMBtu, indexado al costo del GNL importado, mientras que el precio doméstico se ubicó en US$ 3,8.
La expansión de Vaca Muerta permitiría reducir importaciones de GNL y aumentar exportaciones regionales, con impacto sobre la balanza energética y sobre la estabilidad de precios en los países interconectados.
La conclusión del informe es que el potencial de integración regional depende de la capacidad de ejecutar inversiones en exploración, procesamiento y transporte.
También será clave asegurar contratos que permitan escalar la producción no convencional y sostener el abastecimiento regional en el tiempo.
De esta manera, Vaca Muerta aparece no solo como una fuente de abastecimiento interno, sino como una plataforma para ampliar exportaciones, fortalecer la infraestructura gasífera y avanzar hacia una mayor integración energética entre Argentina y sus países vecinos.


