Subas del precio internacional del gas y los dilemas que se esconden

La suba de los precios internacionales del gas y del petróleo que afectan principalmente a Europa, los cuales tienen una clara incidencia en la vida cotidiana de los usuarios y consumidores, plantea un análisis de cómo se llegó a ésta situación, y las diferentes situaciones que permiten entender la situación.

  • La salida de la pandemia, con precios bajos en petróleo, encendió fuertes alarmas en la industria. Luego subieron rápidamente y lo que se observa es que la idea es maximizar y rentabilizar el precio en función de un mundo verde que se aproxima de manera mucho más acelerada de la esperada.
  • Lo que se observa es que cada vez más es más difícil obtener dinero del mercado para producir petróleo, pues los grandes volúmenes de dinero para financiamiento están dirigiéndose a proyectos verdes o a otras tecnologías que tienen una sobrevida mucho más larga que la del petróleo.
  • Para entender un poco la situación, vale graficarlo con un ejemplo: la automotriz Rolls-Royce anunció, días pasados, que en el 2030 dejará de fabricar autos a gasolina.
  • Ésta situación es lo que están viendo las propias productoras. Es decir será un commoditie de uso específico y no tan masivo con las naftas.
  • La producción de petróleo tendrá vida con su refinamientos para la industria petroquímica.
  • Hoy la demanda fuerte está en los países de la región del sudeste asiático y China, que se convirtieron en la locomotora de la economía mundial. Entonces, tanto el petróleo o sus derivados como el gas natural (o el GNL) lo están requiriendo principalmente como fuerza motriz o como materia prima en el caso de los derivados del petróleo para la industria petroquímica.
  • Otro ejemplo, aclara la cuestión: en los últimos 5 años China género todo un polo petroquímico industrial que demanda GLP (propano) con un escala similar al consumo que tiene hoy Brasil en el LP envasado (gas de cocina). Ésta demanda firme y permanente desdibuja las subas y las bajas estacionales de los precios. Lo que se ve es que habrá un precio alto en el tiempo.
  • Tampoco deja de escapar que la suba del gas como los u$s26 del Millón de BTU (MdeBTU), transportado como GNL, que tiene gran demanda y una incidencia de los capitales especulativos que trastocan sus precios, cómo así sucedió en su momento con la suba de los precios de la soja, el trigo o el maíz en los mercados internacionales.

Entonces lo que se ve es que la industria del petróleo está siendo interrogada por distintos factores, como la demanda, el financiamiento de nuevos proyectos y desde la producción.

Esas situaciones se trasladan hasta el último eslabón de la cadena, que son las empresas distribuidores, los que llevan la energía terminada a los consumidores finales.

Otros ejemplos aclaran. Días pasados cuatro compañías de distribuidoras de gas y de electricidad, en Inglaterra, presentaron quiebra y oficializaron ante el gobierno su retiro del negocio. Todo esto debido que no pueden trasladar, por ley y los contratos, las subas de los precios internacionales a las boletas de los usuarios. Ahora el gobierno británico ensaya una salida a ésta situación.

Respecto al gas envasado, se puede mencionar que en Latinoamérica los gobiernos de Colombia y Perú crearon fondos compensatorios para que las oscilaciones de los precios internacionales no incidan negativamente en el precio final al consumidor final. Incluso el gobierno de México formalizó y fundó una nueva gasera que se llama Gas Meridional, para regular los precios internos en las distintas regiones del país.