La segmentación retrasada por inconvenientes en su implementación

Las quejas de los diez gobernadores del norte argentino sobre la implementación de la segmentación tarifaria en el gas y la electricidad, y el pedido de que se frene su implementación hasta tener mayor claridad, tiene su lógica: en esas provincias el 50% de los usuarios perderán los subsidios, y no solamente los de mayor poder adquisitivo.

El gobierno observó que el principal obstáculo a resolver en lo inmediato es que hay provincias donde el universo de hogares Nivel 1 -es decir, aquellos a los que se les retirará completamente los subsidios- supera el 50% del total, un porcentaje que se ubica muy por encima de lo planteado originalmente.

Problemas de diseño e identificación del usuario del software. Otro de los inconvenientes surge porque están quedando afuera no solo los hogares de mayor poder adquisitivo sino muchísimos otros que, por diferentes motivos, nunca se anotaron en el registro. A su vez, hay dificultades para identificar fehacientemente a quienes sí se anotaron.

La distorsión estadística —que, en gran parte, se explica por la decisión inicial de quitarle la subvención a todos aquellos usuarios que no se anotaron— generó un conflicto político con varios gobernadores de provincias del norte del país que se quejaron por el nocivo efecto electoral que tendrá la aplicación de la medida. Ese impacto buscó reducirse al incluir en el registro a todos aquellos hogares que venían recibiendo tarifa social o donde hay beneficiarios de planes sociales, pero el porcentaje de excluidos continúa siendo alto.

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