GLP, sin inconvenientes en esta temporada

La producción y el abastecimiento de GLP venía siendo normal, hasta el cierre de esta edición. Según la respuesta que dieron tanto los productores como los fraccionadores.

Valores
En un mercado difícil por los vaivenes de los precios internacionales, las petroleras argentinas lograron tener valores estables (en propano y butano). Hasta el derrumbe del precio del crudo en el mercado del WTI, de Estados Unidos, el famoso lunes negro del crudo, la tonelada (TN) internacional del GLP oscilaba los 150 dólares, aproximadamente. Un poco más o un poco menos, según condiciones de venta, que tiene que ver con las cantidades y los momentos.
Respecto a los precios en el mercado local, en el caso del butano el precio que se vende con cupo y destinado al Programa Hogar con Garrafas, tiene hoy un valor casi internacional, pues emparda los 150 dólares de tierra afuera. La diferencia es mayor si alguien quiere comprar a paridad de exportación, que asciende a los $18.196 pesos más impuestos.
En el caso del propano, el precio interno también es interesante. Según lo estipulado para el mes de abril la TN se debe pagar a $14.486, alrededor de unos 230 dólares, aproximadamente. Esto hace que el valor interno esté por encima del valor internacional.
Todo hace suponer que los precios se mantendrán, pues llevarlos a la baja a los principales interesados no les conviene. Si se bajan mucho los precios, se caen facturaciones, recaudaciones de iva e impuestos, como así también regalías en las provincias productoras.
Lo que sí está claro y en el marco de los precios a la baja en el mercado internacional, para el Gobierno le será fácil congelar precios y a las petroleras argumentar que se les debe dar mayor reconocimiento en sus valores.

Abastecimiento
La llegada de la pandemia del corona virus y el comienzo de la cuarentena o aislamiento social (que alcanzó al 70% de la población mundial), hizo que los usuarios salieran corriendo a aprovisionarse de todo. Así como atacaron los stocks de alcohol en gel, algo similar sucedió con la garrafa. Habituales compradores se llevaron dos o tres cilindros. Los primeros días las ventas fueron muy pronunciadas, con algún foco de faltante de producto, pero se subsanó en 24 horas.
Entonces, las acciones de la producción y el transporte para llevar producto a las plantas de envasado fueron perfectas y se acomodaron muy bien a un pico de demanda inesperado, incluso para los operadores más experimentados.
Todo parece indicar que no habrá inconvenientes en el abastecimiento interno de GLP, más allá de los cierres de algunas refinadoras, como lo es el caso de la de YPF en Plaza Huincul o Raízen en el Dock Sud. A diferencia de otros energéticos, las ventas de GLP son elevadas. Y como dice un antiguo distribuidor, siempre que hay crisis, “la garrafa se vende igual y más que en otras condiciones”.